No sigo reglas:
las entiendo para poder romperlas.
Cuestiono lo establecido
y no acepto el "siempre fue así".
Creo en el error, ya que es parte del aprendizaje.
Soy rebelde porque choco con lo impuesto
y busco mí camino.
Porque no caigo en lo automático.
Elijo lo incómodo antes que lo predecible.
Diseño para generar preguntas, no certezas.
Diseñar es una aventura.
Es ir más allá de lo evidente, explorar lo desconocido
y animarme a perderme para encontrar algo nuevo.
No busco solo lo lindo, lo auténtico, lo que deja huella.
Sino lo que conecta de verdad.
Entiendo al diseño como un viaje.
Viajo para abrir la mirada: cada lugar, cada cultura,
cada detalle se convierte en inspiración.
El viaje me transforma, y transforma mi manera de diseñar.
Es avanzar sin saber del todo hacia dónde,
pero confiando en lo que aparece en el camino.
Un proceso en constante transformación,
donde explorar, observar y dejarse afectar forman parte del recorrido.
Creo en un diseño consciente.
Cada decisión tiene impacto: ambiental, social y emocional.
Diseñar es mi forma de tomar posición.